domingo, 28 de noviembre de 2010



Sobre una cómica enfermedad imaginaria



Por: Catalina Cortés



  



“Para divertiros, llevaros a ver alguna de las comedias de Molière”
El enfermo imaginario, Molière.


Jean-Baptiste Poquelin, Molière, uno de los más representativos artistas de la Francia del siglo XVII. Nace en el año 1622 y muere en 1673,  mago hecho dramaturgo,  instauró la Commedia Dell ‘arte con formas convencionales de teatro: música, texto y danza. Parte de su círculo social se componía del filósofo epicúreo Gassendi de los libertinos Chapelle, Cyrano de Bergerac y D’Assoucy. Entre sus obras más destacadas, encontramos Las preciosas Ridículas, El misántropo, Médico a palos y en la que yo me centraré: El enfermo imaginario.
El enfermo imaginario, la última comedia del dramaturgo, realizada en el año 1673. Nace esta comedia a partir del estado de salud del autor, el realmente temía la intervención de un médico, en su tortuosa enfermedad. En su comedia ve la oportunidad de enfrentar a esos médicos, de realizarle una crítica a los que en su época se consideraban especialistas de la salud. El libro que utilizaré es editado en el año 1969 por la casa Salvat Editores. Contiene 130 páginas de completo entretenimiento.
Las obras de Moliére son una crítica constante a los “vicios y ridiculeces de sus contemporáneos”[1] y  con el pasar de los años sus obras no pierden esa capacidad satírica y esa posición de Molière frente a la vida, desde la comedia. Hoy en día sus obras siguen siendo representadas, y las críticas siguen aplicando a esos modelos imaginarios que hemos naturalizado. El enfermo imaginario no es la excepción, es un obra majestuosa, con una carga muy fuerte de humor irónico, con unos personajes gigantes, muy bien formados por el autor. Es una obra en que está expuesta la cotidianidad, desde una mirada crítica, desde una exaltación pero a la vez una ridiculización del actuar del ser humano. Nos enfrentamos al leer El enfermo imaginario con una contraposición del autor, frente a lo interesado y ventajoso que puede llegar a ser el hombre. Nos enfrentamos con el amor a partir de intereses, con la avaricia, con la autoridad, con la erudición. Desde el momento en que leemos las primeras líneas una sonrisa se dibuja en nuestros rostros, ya que Molière es perfectamente capaz de trasmitir, por medio de las letras y de sus maravillosos personajes, lo irrisorio de la existencia y lo incapaces que somos para percatarnos de ello. Se evidencia claramente en la obra de Molière, un desagrado hacia los médicos, y casi que logra contagiarnos de dicho rechazo. Nos cuestiona sobre el papel de la medicina en la vida cotidiana, cómo esto podría llegar a ser una simple invención y una tarea llena de intereses, avaricia, entre otras cosas. El enfermo imaginario no fue la única obra, en donde Molière incluyó su repudio hacia los médicos, en “Médico a Palos”, encontramos una que, quizá evidencie esto más que El enfermo imaginario, ya que en el último también están contenidos varios aspectos, y no sólo el papel del médico. En todas las obras del autor, nos veremos enfrentados a esa carga satírica y a esa parodia de la vida. Recordemos que él es una ícono francés de la Commedia Dell’ arte.
Ahora, haré referencia exclusiva a la obra. La obra se compone de: Un prólogo, otro prólogo, y tres actos. El acto primero, se compone de ocho escenas, con un intermedio, un intermedio de baile y tres ballets. El acto segundo, contiene nueve escenas, más un intermedio y un intermedio de plata. Y el acto tercero, se compone de catorce escenas, intermedio e intermedio de baile. Sus personajes, que además de ser bastantes divertidos y exagerados, son doce en escena, pero sin sumarles todos los bailarines que aparecerán durante la obra. Como personaje principal tenemos a Argan, que representará el enfermo imaginario, Belina, como segunda esposa de Argan, Angélica como hija de Argan y enamorada de Cleante, Luisita hija segunda de Argan, Beraldo, hermano de Argan, Cleante, enamorado de Angélica,  Diafoirus, como médico, Tomás Diafoirus, como hijo de Diafoirus y pretendiente de Angélica, Señor Purgón, como médico de Argan, Señor Fleurant, como boticario de Argan, Señor Bonnefoy, como notario, y mi preferida, la más cómica de todas Antoñita, la sirvienta de Argan.
En el texto desde el prólogo, se lanzan fuertes arengas contra los médicos, en el otro prólogo vemos textualmente en palabras de una pastora lo siguiente: “Médicos poco doctos y ligeros”, ahí nos hacemos una pequeña idea de lo que nos espera. La obra como tal inicia con el protagonismo de Argan quien se encuentra haciendo cuentas, larguísimas cuentas de médicos, miles de tratamientos que han sido inoficiosos. Entra en escena Antoñita, quien Argan la ha llamado durante bastante tiempo. Argan la insulta y ella en pocas palabras también lo hace, diciéndole que él es uno de los mejores negocios para los médicos, finalmente la saca, pero antes le ordena que le llame a su hija Angélica. La hija de Argan, antes de acudir y hablar seriamente con su padre, habla con Antoñita sobre su enamorado Cleante y Antoñita como buena sirvienta, le dice que debe luchar por ese amor tan grande. Todo esto va a ser determinante en la historia,  pues de lo que quería hablar su padre precisamente, era sobre su matrimonio. Ella se pone muy feliz cuando él le dice que la pidieron en compromiso, empiezan a hablar respecto a eso, y finalmente los dos se dan cuenta que de quien están hablando no es de la misma persona, su Padre, a quien ella tanto adora la obligará a casarse con un médico, para disminuir los gastos generados por su enfermedad. Angélica, estará muy enamorada de Cleante para tomar esa decisión que arruinará su vida, y se rehusará a casarse con alguien a quien ella no quiere. Su padre entonces la amenazará con el convento.  Después él se quejará con su esposa, quien además demuestra tener una amor infinito por él, ella al parecer lo cuida, lo idolatra como a nadie en el mundo.  Luego se verán enfrentados todos a una situación bastante incómoda, pues habrá una reunión en dónde estarán Cleante, quien se hace pasar como el profesor de música de Angélica. Estará el señor Diafoirus y su hijo, finiquitando el compromiso con Angélica, Belina y por su puesto Argan. Angélica y Cleante, se sienten realmente incómodos, pero encuentran una manera muy sutil de decirle a Argan y los médicos Diafoirus, que ellos están enamorados. Nadie lo nota, pero Angélica muy hostil le dice a Tomás Diafoirus que no se quiere casar con él, le pide un tiempo para conocerle y poder quererlo. Argan se enoja en demasía, así que ya tiene por decisión enviar a su hija a un convento. Luego de esta incómoda escena, Belina le da quejas a Argan, pues ve a Angélica en compañía de Cleante, en una situación bastante amorosa, y como único testigo estaba Luisita, así que Argan obliga a declarar a Luisita frente a él, lo que su hermana ha hecho. Luego de una visita de Beraldo, la historia acaba por desarrollarse, pues, Beraldo aparte de convencerlo que los médicos son unos farsantes, ayuda para que las relaciones con el señor Purgón se rompan por completo.  Compartiré un pasaje que me parece muy determinante en la historia, y que además es bastante cómico, pues Moliére se incluye dentro de la obra, desde dos puntos de vista distintos.
BERALDO: (…) Lo que digo  es puramente entre nosotros, en que vivís, y, para divertiros, llevaros alguna de las comedias de Molière.
ARGAN: Vaya impertinente nuestro Molière, con sus comedias; le encuentro poca gracia en meterse con gente honrada como los médicos
BERALDO: No se mete con los médicos, sino con la ridiculez de la medicina.
Finalmente, Beraldo, logra demostrarle que para ser médico, no se necesita casi nada, tan sólo una ceremonia de graduación y saber envolver  a las personas con recetas que no sirven mucho.  Gracias a Antoñita logran desenmascarar a Belina, simulando una muerte repentina, Belina entra y se entera de la muerte de Argan y se alegra demasiado, entonces él se da cuenta que estuvo durante muchos años, engañado por esa mujer y la saca de la casa. Luego repiten la misma broma con Angélica, quien por casualidad está con su enamorado Cleante, ellos al contrario de Belina, demuestran un  gran sufrimiento por la muerte de Argan. Esto ayudará mucho para que Cleante y Angélica se puedan casar. Es así como Cleante promete volverse médico y hasta boticario, pero el hermano de Argan, lanza una idea al aire, proponiendo que sea Argan quien se vuelva médico. Esto tiene dos cosas importantes, la primera, es que le demostrará (como dije anteriormente), que para ser médico sólo se necesita la ceremonia, y segundo, le dará una lección y es que, no tiene que arriesgar la felicidad de su hija por sus intereses. La obra finaliza entonces con una “ceremonia burlesca de un hombre a quien se nombra doctor, con recitado, canto y danza,” cosas que además están incluidas en la obra.
Es una de las obras más importantes del trabajo que hizo Molière en el siglo XVII. Recordemos que Moliére es un ícono en el teatro Francés, y que además fue contemporáneo a Lope de Vega, Calderón, Ben Jonson y Corneille. Es una obra para disfrutar y apartarse un poco del mundo, uno se mete en los papeles de cada personaje, se le contagia la imprudencia de Antoñita y hasta el sarcasmo e ironía de Beraldo.  Es una obra que además de corta, maneja un lenguaje accesible, oportuno para persona de cualquier edad, nacionalidad e interés, pues además la situación que plantea es totalmente aplicable a nuestra cotidianidad.


Fuentes Bibliográficas

Jean-Baptiste Poquelin: El enfermo imaginario, Médico a palos

















[1] López Lorenzo. Prólogo.  El enfermo imaginario.

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